HOY HUBO FIESTA
El amor se fue
y se enfrió como la nieve,
pero a veces vuelve
con una fuerza brutal,
que recorre desde mis ojos
hasta mis labios de sal.
Volvió esta tarde
en esa pequeña radio a pilas
y besé tu mejilla,
destilabas olor a jabón perfumado,
porque estabas recién bañado.
Se alegró tu alma,
tus hijas se alborotaron
acicalándote
y te sentiste amado.
Donde reina el amor,
no falta nada
ni el alzheimer te degrada.
Hoy hubo fiesta
en nuestra humilde vivienda,
de pronto tu amargura rodó por el suelo
y te dejaste cortar el cabello.
Sonreías como en los tiempos aquellos
radiante de una luz nueva.
Todos nuestros hijos unidos
en la limpieza.
Tu cuarto renovado,
tu baño bien aseado
y las sábanas pulcras.
Todo es hermoso
cuando el amor se hace fuerte
y la dureza se rompe
cual un viejo cristal.
Mientras tu radio dejaba sonar
nuestra música de antaño
¡Qué bello es recordar!
INGRID ZETTERBERG
Dedicado a mi amado esposo
Derechos reservados
de la Autora
