MI SUAVE LIRIO
¡Qué tristeza inmensa me invade!
ya no estará más el lirio prometido.
Desmayaron sus lánguidos pétalos,
sus colores se perdieron en la tierra.
Ya no está ese rosado vivo.
Se murió ante mis ojos
en cada despertar
mi suave lirio.
Regalo de mi hija,
arreglo floral.
Y viene la melodía
a enterrarlo
junto al verano vencido.
Recuerdo de tus manos, amada hija
porque nada escapa de la muerte
ni siquiera este lirio inerte,
ya el viento lo ignora
y no lo mecen sus ondas.
¿Habrán otros lirios de tus manos
que vivan en mis ojos por siempre?
¿Habrán otros eneros
cargados de ilusiones de verte?
con tu carita inocente
y lirios derramando
de tus ojos verdes?
INGRID ZETTERBERG
Dedicado a mi amada hija
Stephanie, en recuerdo
de aquel lirio que me regaló
en mi cumpleaños.
De mi poemario
"Entre la luz y la sombra"
Derechos reservados

Un poema muy dulce y entrañable.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo.
Gracias Amalia por detenerte entre mis versos y dejarme tu hermosa respuesta que valoro mucho. Un abrazo con mi cariño.
BorrarHola Ingrid.
ResponderBorrarCuanto tiempo. ¿ Verdad ?.
Que sentimiento tan bello expresas abte el suave lirio que te regalo tu hija. La flor cuando se marchita siempre pasa lo mismo, amiga.
Lo único que nos queda es el momento vivido del detalle que nos hace felices y si guardas la fotografía, entonces el lirio nunca muere.
Un abrazo enorme.
Mónica
Si, estimada Mónica, yo guardo esa fotografía en el facebook y en mi celular, era un lirio rosado, este de aquí lo saqué de internet. Gracias por volver a comentarme. Voy a buscar tu perfil para comentarte también. Un abrazo con mi cariño.
BorrarIngrid, el lirio se marchitó, pero su recuerdo habita en ti...Y ese recuerdo creará el milagro, otra nueva flor te regalarán y volverás a sentir ese amor que no muere...Hermoso poema, amiga.
ResponderBorrarMi abrazo entrañable y mi cariño, amiga poeta.